ACPT rechaza el empeoramiento de las condiciones laborales en los puestos temporales ofertados por el Ayuntamiento

REDACCIÓN
| 26.02.2014

La Asamblea Ciudadana por Torrelavega emitió ayer miércoles una nota de prensa en la que denunciaba la consumación de una moción proyectada el pasado octubre, por la que se pretendía modificar el convenio colectivo, autorizando así la rebaja salarial en los puestos de trabajo temporales ofertados por el Ayuntamiento del municipio.

El anterior equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Torrelavega anunció la contratación de 120 parados en dos grupos de 60 personas para la realización de tareas de limpieza y otros servicios durante un periodo de seis meses. Finalmente, estos contratos pasaron de ser 120 a 114 y con una rebaja salarial muy significativa en comparación al montante que recibían los funcionarios que realizaban estos mismos trabajos previamente.

Según ACPT, la modificación del convenio colectivo, que cuenta con el apoyo de PP, PSOE, PRC y los sindicatos con presencia en el Ayuntamiento, supone el recorte de un 40% en los sueldos de los contratados que rondan entre los 940€ y los 1147,87€ brutos, cantidad inaceptable por parte de la asamblea que ya mostró su negativa a aceptar sueldos por debajo de 1000€ netos al mes. Además, denuncian, las personas contratadas a través de este tipo de programas, no tienen derecho a que el tiempo trabajado contabilice para poder cobrar en un futuro una prestación por desempleo.

Brecha salarial

ACPT quiere poner de manifiesto las diferencias salariales que existen dentro del Ayuntamiento entre trabajadores que realizan la misma función, creándose así “trabajadores de primera y de segunda” entre cuyos sueldos existe una diferencia del 40%. Por no hablar de los salarios que reciben quienes quieren instaurar esta medida, y que se fijan sus propias retribuciones, oscilando éstas entre los 41.000€ y los 51.000€ brutos anuales.

Debido a la situación económica que estamos atravesando, se está acuñando un nuevo indicador, el índice de pobreza laboral, cuya función es medir la cantidad de personas que se encuentran por debajo de los índices de pobreza, pese a recibir un sueldo. Desde ACPT lamentan que, con este tipo de medidas, los propios ayuntamientos alimenten estas situaciones y se preguntan qué camino se está invitando a seguir a las empresas privadas de la comarca si el propio consistorio da ese ejemplo.

ACPT también ha mostrado su preocupación por la presión que puedan recibir los actuales funcionarios del ayuntamiento, preguntándose “cuánto se va a tardar en decir que su trabajo lo hacen otros por mucho menos”.

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