Colectivos sociales exigen la “renovación automática” de la Renta Social Básica

Daniel L.
| 16.05.2014

Frente al ICAS (Instituto Cántabro de Servicios Sociales) situado en Sanander, se han concentrado el pasado jueves varias decenas de personas convocadas por el Grupo Renta Básica 'Andarivel'. El objetivo de su protesta era reclamar que se renueve de manera “automática” la Renta Social Básica que perciben 1419 familias cántabras y que dejarán de recibir a partir del 2 de junio, mientras se les tramita la renovación de la misma. Sara Rodríguez, miembro de Andarivel, ha declarado ante los medios de comunicación que la situación de estas familias es "crítica", pues solo disponen de esta prestación para su sustento. Así mismo, las personas concentradas han recordado con sus pancartas que en Cantabria hay casi 60.000 personas en paro, de las cuales 25.000 no cobran absolutamente nada.

Esta concentración ha estado enmarcada dentro de una semana llena de actividades en torno a la cuestión de la Renta Básica y la presentación de la campaña de recogida de firmas para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en torno a esta cuestión. El miércoles, el Grupo Promotor de la ILP en Cantabria organizó una charla en la Plaza de Pombo en Sanander y el jueves en el C.S. Ítaca de Torlavega, ambas a cargo de Manolo Sáez Bayona, miembro de Baladre, una Coordinación de colectivos de la Península Ibérica y el norte de África, que tienen por objetivo la lucha contra el paro, el empobrecimiento y la exclusión social.

¿Qué es la Renta Básica?

No debe confundirse la anteriormente mencionada, Renta Social Básica, que es la que actualmente  perciben muchas familias sin ingresos en Cantabria, con la propuesta de la Renta Básica, para cuya implementación diversos colectivos han emprendido una campaña de recogida de firmas. Tienen por objetivo alcanzar el medio millón y poder presentar una Iniciativa Legislativa Popular ante el Parlamento de Madrid. 

La Renta Básica, según se señala en el propio escrito de la ILP, es una asignación monetaria individual que se percibe como un derecho de toda persona "por el hecho de haber nacido” puesto que, a diferencia de otras prestaciones, no hay que cumplir ninguna condición previa para recibirla. En su exposición de motivos se aclara que la Renta Básica “no es una limosna” ni “una ayuda graciable, mangoneada por la administración de turno” sino que se trata de una "propuesta para hacer justicia”.

La cantidad asignada a cada persona iría variando anualmente en función del coste de la vida, pero según los cálculos de los colectivos que presentan la ILP se situaría actualmente en 645,33 mensuales. Sus promotores plantean una aplicación gradual en dos fases. En la primera se concedería a todas las personas inscritas en el Servicio Público de Empleo que no tengan cobertura por desempleo ni tengan ingresos, así como las personas que cobren pensiones o subsidios inferiores a la cantidad antes mencionada. Posteriormente, en una segunda fase, se haría verdaderamente universal, extendiéndose al resto de la población. 

Sus promotores ven la Renta Básica como una medida que permitiría erradicar la pobreza, que la OCDE sitúa en un 13,7% en el Estado español. Daría la posibilidad a las y los jóvenes de emanciparse y otorgaría una mayor capacidad de negociación al trabajador, al no verse obligado a elegir entre la pobreza o un salario de miseria, frente a un mercado laboral cada vez más precarizado y con menos derechos. También otorgaría independencia económica y reconocimiento social a la labor de las personas, principalmente mujeres, que realizan trabajos no remunerados, como el cuidado de ancianos, niños o enfermos.