“Más gorda que la de Ramales”

Daniel L. Redacción.
| 02.10.2012

ramales“Más gorda que la de Ramales” es una expresión de uso común en Cantabria para aludir a algún hecho inaudito. Su origen se suele relacionar con la Batalla de Ramales acontecida la primavera de 1839. Esta batalla decisiva enfrentó a Carlistas y Liberales con la victoria de los segundos, abriendo el camino a la rendición de las tropas Carlistas al mando de Maroto pocos meses después con el “Abrazo de Vergara”.

Según señalan los testimonios de la época, las tropas Carlistas habían situado un cañón en una cueva en las proximidades del pueblo y desde allí defendían la carretera, siendo su posición prácticamente inexpugnable. Cuentan algunas versiones de la historia que fue el guerrillero pasiego Juan Ruiz Gutiérrez “Cobanes” el que, provocando un incendio, logró hacer salir a los carlistas de su posición estratégica. Esto posibilitó el ataque liberal y el desarrollo de la cruenta batalla con un número de bajas bastante similar entre ambos bandos, hasta sumar casi 2.000 muertos.

Ramales, a excepción de algunos edificios como la iglesia, que fue saqueada, quedó prácticamente reducido a cenizas. Esta batalla supuso el fin de la presencia militar carlista en Cantabria.

Ramales, muy agitado

Aunque resulte bastante desconocido lo cierto es que existieron al menos otras dos “gordas” posteriores, es decir, dos acontecimientos a los que también podría hacer referencia esta expresión. Aunque no tuvieron ni de lejos la magnitud de una batalla, son cuanto menos curiosos.

A finales del siglo XIX El Ministro de Justicia decreta la supresión de varios juzgados de primera instancia en Cantabria, pasando de existir once a tan solo seis. Cuando se ordena la supresión del juzgado de Ramales y su traslado a Laredu, se produce un motín el 11 de septiembre de 1893. Los vecinos tratan de impedir la salida del personal del juzgado bloqueando los accesos por carretera al pueblo cortando árboles y formando barricadas.  Ante la llegada inminente de la Guardia Civil, los vecinos optan por no presentar resistencia y regresar a sus casas. Esta noticia se da en medio de una situación de conflictividad importante con la Administración central y la municipal, habiéndose registrado pocos días antes disturbios en la ciudad de Sanander.

Por último hay otra anécdota sucedida en Ramales también a finales del siglo XIX relacionada con un conflicto entre los mozos de la villa y el cura. Los jóvenes del pueblo trataron de que se festejara a San Valentín como patrón para así contar con otro día festivo. Al parecer el cura se negó a ello amenazándoles con la excomunión, por lo que estos, dirigidos por el herrero del pueblo disfrazado de cura, fueron a buscarle a la puerta de la iglesia armados con palos, si bien al final todo quedó en nada, al permanecer el sacerdote encerrado en la iglesia.