Sangre cántabra en la Revolución Cubana

Diegu S.G. Redacción.
| 01.03.2013

camilo_cheLa Revolución Cubana, la primera y más exitosa de cuantas revoluciones sociales han conocido los gobiernos de toda la historia reciente de América, tuvo carismáticos líderes: los hermanos Castro, Juan Almeida, Che Guevara o Camilo Cienfuegos. Sin embargo, poca gente en Cantabria sabe que los dos últimos, que forjarían una entrañable amistad, hundían sus raíces en la comarca del Asón-Agüera, lo que viene a confrontar con uno de las tópicos más recurridos en la política cántabra: el carácter conservador de sus gentes, una verdad a medias de explicaciones poliédricas de tipo histórico, social, económico, cultural, etc. que el dogma interesado nunca se ocupa de explicar. En el presente artículo indagaremos en el parentesco que unía a estos dos arquetipos de revolucionario con Cantabria, añadiendo pinceladas de su ya conocida biografía.

Camilo Cienfuegos, “El Comandante del Pueblo”

Camilo Cienfuegos Gorriarán nace en febrero de 1932 en el municipio Jesús del Monte (hoy municipio 10 de Octubre) en la ciudad de La Habana. Su padre, Ramón Cienfuegos, era oriundo de una aldea del concejo de Pravia (Asturias). Aunque había emigrado a Cuba con sus padres a la edad de 4 años, sintió una fuerte vinculación con el bando republicano de la Guerra Civil española, recolectando dinero para enviar en solidaridad.

Cienfuegos_Castro_AlertaSu madre, Emilia Gorriarán Zaballa, nació y tenía sus raíces en Castru. De ideas progresistas, en las biografías de su hijo se la describe como amorosa madre y abnegada ama de casa, viviendo bajo la difícil situación económica propia de las familias obreras en la Cuba neocolonial. Inculcó en su hijo conceptos como la honradez, el amor al trabajo y la inconformidad ante la injusticia, siendo comprensiva con su dedicación al proceso revolucionario.

En 1960, María Teresa León, esposa de Rafael Alberti, visita Cuba y conoce a Emilia, dedicándole posteriormente una misiva donde alude a su origen “santanderino” y consecuente “hablar seco, formal”, para concluir: “Déjeme, señora, dejarla en el cielo de los símbolos que correspondan a las madres de España y asegurarle que si alguna vez se cierra el ciclo de muertos, sus sufrimientos, con una victoria  sobre una cárcel destruida, elevaremos a la madre cubana una escuela para nuestros niños y llevará el nombre: Madre de Camilo Cienfuegos. Y todos sabrán que usted fue pidiendo por los presos de España por las calles habaneras, mientras lleva dentro de su corazón a su propio hijo muerto. Esa es la verdadera fraternidad hispanoamericana”.

Ya con 23 años, Camilo fue herido por arma de fuego durante una manifestación en honor del héroe independentista cubano Antonio Maceo, lo que no le impidió participar del acto en conmemoración del aniversario del nacimiento de Martí en plena dictadura, que le fichó y obligó a salir al exilio, del que ya no volvería sino a bordo del Granma junto a Fidel, para iniciar la lucha guerrillera contra el Régimen de Batista. Por su accionar en combate, asciende rápidamente hasta el rango de Comandante, ganando además, por su humildad y sencillez, un gran ascendiente entre el pueblo cubano.

Tras el triunfo, Cienfuegos forma parte del Ejército Revolucionario como su jefe supremo, participando también en la Reforma Agraria. Su muerte, que según la versión oficial ocurrió en un accidente de avión, fue uno de los hechos más convulsos de la Revolución Cubana. El comandante Ernesto Guevara dijo de él: “Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa... Camilo era Camilo, señor de la vanguardia, guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer”.

En 1958 los padres de Camilo visitan Cantabria para visitar a los familiares de Emilia, siendo portada de los periódicos locales.

Che Guevara, el símbolo de la revolución

Ernesto nació en una familia aristocrática de Buenos Aires. Como se observa en su patronímico y reivindican los movimientos sociales irlandeses, su padre, Ernesto Guevara Lynch, tenía antepasados en Galway.

che_jachu_copiaMenos conocido, y aún menos reivindicadas, son sus raíces cántabras. Su madre, Celia de la Serna de la Llosa, provenía de Juan Manuel de la Serna y de la Quintana, nacido en Ontón, localidad del oriente cántabro que casualmente destacaría por la actividad revolucionaria de sus mineros en la Revolución de Octubre de 1934. El tatatarabuelo del Che se trasladó a finales del siglo XVIII al Virreinato del Río de la Plata, radicándose en Montevideo.

Además, hemos conocido que el hermano de la madre del Che se casó en segundas nupcias con la sobana Dionisia Cárcamo, cuya hija Marisa Ugarte Cárcamo, tiastra de Celia de la Serna, sigue hoy viviendo en Cantabria, concretamente en Torlavega.

Tras estudiar Medicina, comienza una serie de viajes por América del Sur y Central, desarrollando una experiencia social de contacto con los trabajadores y las clases populares argentinas y americanas que lo llevarían a integrar el grupo guerrillero que realizaría la Revolución Cubana.

Como es sabido, fue Comandante de la guerrilla, con Camilo Cienfuegos como segundo al mando. Una vez tomado el poder, ocupó varios cargos, entre los que destacan los de Ministro de Industria, presidente del Banco Nacional y la representación internacional de Cuba en varias ocasiones. Precisamente su internacionalismo le llevó después a impulsar actividad guerrillera en Argentina, Congo o Bolivia, donde es apresado por el ejército y ejecutado en connivencia con la CIA.

Amigo inseparable de Camilo Cienfuegos desde que en el desembarco del Granma éste tuviera un gesto de profunda solidaridad con él que nunca olvidaría, hubo de recibir posteriormente sus constantes bromas o "camiladas", como se las conocía. En 1958, cuando comenzaban la invasión del oeste, Cienfuegos arribó al campamento de la columna de Guevara, derribándole de la hamaca. Cuentan que desde el suelo, enredado, Che reía como un niño: -Ya la pagarás,‎ ‏ya la pagarás... -¿‏No te da pena estar durmiendo a estas horas?, contestó Camilo.