Un imputado en Valdeolea por envenenar presuntamente a varios ejemplares en peligro de extinción

Marcos M.R.
| 13.03.2014

Un ganadero de Valdeolea ha sido imputado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Reinosa por ser el presunto responsable del asesinato de, al menos, once milanos reales, especie en peligro de extinción; seis zorros, un gato, cinco perros, un busardo ratonero, un cuervo y cuatro buitres leonados.

La asociación en defensa de las aves SEO/BirdLife informó mediante un comunicado que estos sucesos tuvieron lugar en diciembre de 2011. En aquel entonces, técnicos auxiliares de medio ambiente descubrieron varios ejemplares muertos de las especies citadas en el pueblo de Las Quintanillas, perteneciente al municipio de Valdeolea.

La Fiscalía de Medio Ambiente de Cantabria fue la que promovió la investigación de estos hechos. En el transcurso de la misma se estableció la posible autoría de un ganadero de la zona que habría usado el veneno para proteger a sus potros y terneros de los posibles ataques que pudieran sufrir.

Tras la instrucción, la Fiscalía ha remitido su escrito de acusación en el que solicita dos años de cárcel para el ganadero por dos delitos contra la fauna, uno por utilizar cebos envenenados y otro por la caza de especies en peligro de extinción. De los mismos delitos le acusa la acusación particular que realiza SEO/BirdLife, aunque la organización conservacionista pide para el ganadero 2 años y medio de cárcel, seis meses más que la Fiscalía.

A parte de esto, se demanda una indemnización del ganadero para el Gobierno autonómico debido a la responsabilidad civil por los daños causados al patrimonio natural de Cantabria. Actualmente, las partes están esperando a que se fije una fecha para el juicio oral.

Los graves riesgos del uso de veneno

SEO/BirdLife declaró que la razón por la que actuará en este caso como acusación particular es lograr una sentencia “que permita reflejar las consecuencias legales que tiene la utilización de estos métodos de control de predadores y disuadir de su uso".

El colectivo en defensa de las aves sentenció que la práctica del veneno está "arraigada" y se sigue utilizando para eliminar depredadores, así como para el control de plagas agrícolas, a pesar de ser "ilegal y no efectivo".

Por último advirtieron que el veneno, además de ineficaz, es un "método masivo, no selectivo y cruento para la fauna”, por lo que está prohibido por la legislación estatal y autonómica y aparece plasmado como delito en el Código Penal.

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