Breve crónica informativa chilena

Jesús Alejandro S. V.
| 10.09.2015

El miércoles 1 de abril trabajadores de las obras de ampliación del hospital de Viña del Mar ingresaron a las oficinas de la constructora OHL para expresar su malestar porque la empresa incumplió un acuerdo de indemnización en medio de movilizaciones y demandas generalizadas por mejoras salariales y contractuales. Durante este acto de protesta tres trabajadores intentaron destruir la oficina y quemarse a lo bonzo. Este hecho se suma al anterior encadenamiento de un trabajador en lo alto de una grúa. Pero lo concerniente a la explotación y abuso que cometen las empresas (transnacional española en este caso) en todos los ámbitos es sistemáticamente silenciado por los principales medios (centrados sólo en atemorizar pregonando la delincuencia protagonizada por pobres), siempre al servicio de la decena escasa de familias que atesoran el poder en el país.

El jueves 14 de mayo dos estudiantes (18 y 24 años) murieron baleados al final de una manifestación. Otro joven (22, narco y de familia pudiente) les disparó cuando pintaban consignas y pegaban panfletos en el exterior de su casa. Por supuesto no faltaron quienes apoyaron y apoyan a quien antepone la defensa de una propiedad privada sin rayados a la vida humana. Al final se evidencia la complicidad medios-estado-carabineros-traficantes, por el trato de favor recibido por el asesino y la continua sospecha y criminalización del movimiento popular. Los estudiantes desde hace años vienen reclamando con sus marchas y acciones organizadas una profunda reforma educativa para acabar con el sistema legado de la dictadura (1973-1990).

El viernes 24 de julio un contratista de CODELCO (supuesta empresa minera estatal, la única no transnacional del rubro, pero que establece con su competencia Anglo American tratos lesivos para el patrimonio de los chilenos) murió por un disparo de carabineros en el marco de las movilizaciones para negociar el Acuerdo Marco 2015. El hecho se produjo en la ruta entre Diego de Almagro y El Salvador, una remota zona minera del Norte Chico, III Región de Copiapó, y pone de relieve el poder de estas empresas extractoras y su falta de escrúpulos. La Confederación de Trabajadores del Cobre comunicó que "las Fuerzas Especiales acudieron al lugar con el objetivo único de reprimir, neutralizar y dispersar la legítima movilización de los trabajadores, que se encontraban absolutamente desarmados".

Al interior de la V Región de Valparaíso opera también CODELCO (sección Andina), en la mayor reserva de cobre de Chile. Las consecuencias sociales y ambientales son evidentes y silenciadas. Las 94.000 Toneladas diarias de material que se extrae parece que no van a poderse casi triplicar (según anunciaban), lo que es visto como negativo, también por el descenso del precio internacional. También comentar la vigencia de la Ley del Cobre, que le asigna el 10% de las ventas de cobre a las Fuerzas Armadas (no a la educación o la sanidad, que no están en absoluto garantizadas para toda la población), en lo que constituye otro manto de silencio sobre los gastos militares. En todo caso al menos dos túneles internacionales subterráneos bajo la cordillera, aprobados ya por el senado argentino, parece que serán construidos, en virtud del Protocolo II Complementario al Tratado de Maipú, celebrado entre Argentina y Chile. Está el túnel de baja altura "Ferrocarril Trasandino Central" (entre Mendoza y Los Andes) y el "Túnel Internacional Paso de Agua Negra" (entre San Juan y la IV Región chilena) que, según el kirchnerista Ruperto Godoy, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, tiene los preparativos más avanzados, dado que implica "menores inversiones" y también facilitará "una zona de circulación de bienes, personas y servicios". ¡Brillante progresía internacional bien avenida!

En Valparaíso y tras el terrible incendio de abril de 2014 (en virtud del cual se está procesando al alcalde por dejación de funciones) la batalla territorial es encarnizada. El abandono de lo público y la destrucción patrimonial son evidentes y se tratan de imponer a toda costa megaproyectos portuarios (en aras de una competencia internacional absurda con graves consecuencias ambientales), infraestructurales (para servir a esos intereses capitalistas) y residenciales (para estratos sociales altos) que van en desmedro de la calidad de vida y el derecho a la ciudad y provocarán expulsiones y el quieble de tejidos sociales populares. La respuesta comunitaria se traduce en la promoción de un ambiente sano, la búsqueda de protección de la vegetación, en un núcleo con muy escasa cantidad de áreas verdes por habitante, el empoderamiento (cooperativismo, asociacionismo, información...) y la acción.

En el sur los mapuche se enrocaron hace tiempo en una postura insurreccionalista (que quiere tender la mano a luchas anticolonialistas, antiimperialistas y anticapitalistas, persiguiendo alianzas estratégicas en el respeto de los proyectos políticos específicos, ya que el enemigo común está reconocido) contra el estado capitalista chileno, por soberanía, territorio y autonomía, en la silenciada guerra de baja intensidad que enfrentan. Se suceden los ataques incendiarios (camiones, monocultivos forestales...) y las tomas de fundos a las que el gobierno responde con criminalización, llamados antiterroristas y prisión. Lo cierto es que la "Pacificación de la Araucanía", zona ubicada entre los ríos Biobío, por el norte, y Toltén, por el sur, supuso una ocupación y aculturación de los territorios de los indígenas iniciada por Chile en 1861 y ha traído consecuencias negativas para el modo de vida mapuche, en su fallida (por forzada) integración con un liberalismo que les señala como responsables de su situación y condena a la pobreza, exclusión y marginalidad.

Con el gobierno es sus niveles más bajos de aceptación (sobre todo y sorprendentemente por los escándalos de corrupción) y considerado incapaz de afrontar los graves problemas estructurales (la mitad del país gana menos de $300.000, unos 400 euros, la mitad en la informalidad), los conflictos se multiplican (transportistas, pescadores, trabajadores de grandes superficies, pobladores en tomas, anarquistas...). Además se comineza a hablar de crisis económica, los precios suben sin hacerlo los salarios, el consumo baja (la gente empieza a priorizar lo más básico y evitar el endeudamiento recomendado por los medios y su publicidad), con la moneda depreciada frente al dólar, y se hace patente una mayor presencia policial en las calles. Aunque tal vez algunos policías tienen buenas intenciones es en la medida en que obedecen órdenes en lugar de su conciencia por lo que no se puede confiar en ellos. Carabineros representa el último bastión del orden burgués de la sociedad, o lo que es lo mismo, del silencio de los explotados; es por ello que son temidos y repudiados (más incluso que los militares, con sus juegos de guerra en torno a intereses de clase, la xenofobia inducida y el brutal acaparamiento de tierras que protagonizan) por muchas personas.

Aunque quedan otros temas por mencionar, me gustaría finalizar hablando del acceso al medio natural en la V Región. El caso es que su privatización histórica en gigantescos fundos, hijuelas, chacras... desde tiempos de la colonia, ha supuesto la enajenación e imposibilidad de acceso para cualquier individuo interesado en recorrer los montes. En general sólo pueden apreciarse los paisajes desde las carreteras, por detrás del alambre de espino que particulariza propiedades, sin que exista ningún tipo de servidumbre de paso, arriesgándose uno, de penetrar, a quién sabe qué. Más encima el ingreso a los Parques Nacionales y Reservas Naturales es de pago. Siempre nos quedará subir a la cordillera o perdernos en el sur, donde las condiciones hacen peligrosa la actividad senderista y casi imposibilitan las rutas de varios días para no profesionales.

Territorio: 

Comentarios