El Racing sobrevive a Pernía entre turbulencias

Marcos M. R. Redacción.
| 22.12.2011

pernaLamentable es la mejor palabra con la que se puede definir la situación en la que el Racing de Sanander lleva viviendo desde hace unos meses, especialmente en el último, y que alcanzó su cenit el pasado fin de semana en la Junta General de Accionistas.

El 28 de octubre el consejo de administración del club cántabro, presidido por Francisco Pernía, presentaba la dimisión ante la gran presión social existente. Automáticamente anunciaba la convocatoria en una fecha próxima de una junta general de accionistas para nombrar nuevo Consejo de Administración, resultando al final convocada para el fin de semana del  17 y 18 de noviembre.

 

A partir de ese momento se abrió una ampliación de capital que se cerraría el día 28 de noviembre. La masa social racinguista se empezó a mover, sobretodo desde la Asociación de Peñas Racinguistas, para tratar de conseguir la unión de los pequeños accionistas. El objetivo era, ya que casi todo el mundo estaba convencido de que Alí Syed (propietario del 99,8% de las acciones) no acudiría a la Junta, ser el mayor de los accionistas minoritarios, para tener así la potestad de nombrar un nuevo Consejo de Administración de consenso, que gestionase el Racing durante unos meses, hasta que la mayoría de acciones en manos de Ali Syed, le fueran probablemente devueltas al anterior máximo accionista de las mismas, Jacobo Montalvo, por el impago del empresario indio. Para ello consiguieron reunir más de 10.000 euros. Otros grupos de pequeños accionistas (entre los que se contaba uno con el propio Montalvo y caras conocidas como Arzeno o Merino) también invirtieron dinero, pero cual fue la sorpresa que se llevaron todos cuando en el último minuto un inversor fantasma metió alrededor de 40.000 euros en la ampliación de capital, lo justo para conseguir evitar cualquier tipo de pactos entre el resto de accionistas minoritarios y tener la potestad de nombrar el Consejo de Administración.

Ese inversor resultó ser José Antonio González “Guaje”, consejero del  Racing y amigo personal de Pernía, en clara muestra de la intención de este último de seguir controlando el club.
Así se llegaba a la Junta del pasado fin de semana, con los grupos de accionistas minoritarios fuera de juego a la hora de poder tener capacidad de nombrar un nuevo Consejo, por la inversión de dichos  40.000 euros, que al final resultaron ser fruto  de un pacto entre Francisco Pernía y un grupo liderado por Isabel Bolado, hija del ex presidente del Racing Emilio Bolado.

El sábado 17 el guión se cumplió, no apareció ningún enviado de Ali y en media hora se pasó el primer día de la junta sin nada importante que reseñar, esperando al domingo.

Fue entonces cuando el guión previsto cambió por completo, al aparecer un abogado suizo en representación de las acciones de Ali Syed, anulando así cualquier posibilidad del grupo de Isabel  Bolado para nombrar nuevo Consejo de Administración, descubriéndose que Pernía había engañado a este grupo al conocer la asistencia del representante de Ali , y que la persona que fue encargada de ingresar los famosos 40.000 euros, José Antonio González, había colaborado en dicho engaño favoreciendo a su amigo Pernía.

Así, Francisco Pernía se dedicó a buscar personas que se prestasen a formar parte de un nuevo Consejo de Administración que representaría a Ali, y acabó encontrando en Cantabria  a cuatro personas necesarias para ello, los que sumados a el propio Ali Syed, al abogado suizo que acudió en su representación, y a un primo de Ali, sumarían el mínimo de 7 personas que hacían falta para poder formar el Consejo.

La junta se desarrolló entre una gran tensión, sobretodo cuando se dieron a conocer los nombres de los nuevos consejeros en medio de insultos, reproches y acusaciones, por parte de varios pequeños accionistas que reprochaban a los consejeros salientes que presidían la junta, en especial a Pernía y a Roberto Bedoya, su pésima gestión del club, y la mezquina maniobra que habían urdido en pos de seguir controlando el Racing.

Durante estos tres días posteriores a la junta, 3 de los 4 consejeros cántabros que Pernía convenció, presentaron su dimisión ante la gran presión social de la masa racinguista, quedando solo uno de ellos aún presente, por lo que el pasado martes, dada la esperpéntica situación que vive el club y atendiendo a la necesidad de que haya al menos 7 consejeros, la jueza que lleva el proceso concursal en el que el Racing lleva inmerso desde verano, decidió a petición de los administradores concursales la suspensión de facultades del Consejo saliente y su  sustitución por los administradores concursales, quienes ya están buscando una persona de confianza para el racinguismo y con un historial limpio de escándalos que represente al club en actos oficiales y palcos.

 

[Imagen extraída del grupo 'Recuperar el Real Racing Club' de Facebook]