La Selección Cántabra de fútbol, cerca de su centenario, hiberna por falta de apoyo institucional

Diegu S.G. Redacción.
| 23.12.2011

Cartel_Seleccion_CantabraDesde su constitución a principios del siglo XX hasta su último partido (contra Estonia) a principios del siglo XXI, la Selección Cántabra de Fútbol ha dado muestra de la rica cantera de futbolistas que ha visto nacer esta tierra.

A punto de cumplir un siglo de historia, el combinado cántabro lleva con este una decena de años sin disputar ni siquiera el amistoso navideño, mientras crece la expectación popular por ver otra vez a Cantabria competir al máximo nivel.

El origen del fútbol cántabro

Cuando la ola del fútbol llega desde Inglaterra a la Costa Cantábrica a principios del siglo XX, el primer equipo que se constituye en el país es el Cantabria Football Club, fundado en 1902 por jóvenes de entre 16 y 20 años.

Ya en 1915 se había formado un combinado de jugadores de los equipos cántabros y vascos denominado ‘Selección Norte’, que se proclamaría campeona del primer campeonato territorial, la 'Copa Príncipe de Asturias", tras imponerse por 1-0 a Cataluña y empatar 1-1 con la selección del Centro.

Entre los años 1916 y 1917 los federativos cántabros abandonaron la Federación Norte para, junto a los asturianos, organizar la Selección Cantábrica, que en algunas fuentes aparece también como “Cantabria”. Así, la hemeroteca del 11 de mayo de 1917 recoge en el diario 'El Pueblo Cántabro' un partido “entre las selecciones Cataluña y Cantabria” que ganó la primera “por un tanto a cero”. La selección española no se crearía hasta 3 años después, con motivo de los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.

A partir de 1918 los asturianos organizarían su propia selección y los cántabros se reintegrarían en la Federación Norte, hasta que en 1922 ésta decidió un cambio denominativo a ‘Federación Vizcaína”, lo que provocó la escisión de los 6 clubes cántabros y la creación de la Federación Cántabra de Fútbol (FCF), que dos años más tarde organizará un partido contra Aragón en Sanander, en los antiguos Campos de Sport del Sardinero. La Selección Cántabra, que se impuso por 3-0, formó con dos jugadores de la Gimnástica de Torrelavega (el guardameta Saiz y el extremo vasco Pagaza) y nueve jugadores del Racing de Santander: Santiuste, Naveda, Montoya, Otero, Balaguer, Barbosa, y los goleadores Ortiz, Óscar, y Gacituaga.Porta_del_semanariu_La_Palestra_jecha_por_Rivero_Gil_con_motivu_del_primer_partidu_de_ftbol_de_la_seleicin_cntabra_escontra_Aragn_en_1924

Para dicho encuentro, que quedó dibujado para la posteridad por Rivero Gil en la portada del semanario deportivo ‘La Palestra’, 'El Pueblo Cántabro' organizó una apuesta en torno a la alineación de la selección, el resultado y los goles, con la asistencia al partido de vuelta en Zaragoza como premio, que resultó un notable éxito de participación.

Las “revanchas” con la Selección de Aragón serían finalmente dos, con sendas derrotas de los cántabros en Zaragoza. El año siguiente se jugó contra Asturias dos partidos también, en Santander y Gijón.

Selección Cántabra incluso durante la Guerra Civil

En 1936 la Selección Cántabra volvió a juntarse, jugando varios partidos. El diario ABC de la época recoge el 5 de septiembre cómo “En Santander se han jugado unos partidos de fútbol a beneficio de Socorro Rojo Internacional. Contendieron el Racing local y el Athletic de Bilbao, y antes de este encuentro, el Tolosa se enfrentó con una selección de Cantabria”, acompañado la noticia con una foto de los jugadores saludando con el puño levantado.

Sin embargo, la entrada del ejército franquista en Cantabria el año siguiente acabará con la existencia de la Selección.

Entresiglos, se recupera la selección cántabra por todo lo alto

A finales de los 90, ya con la autonomía consolidada, la Federación Cántabra de Fútbol se plantea recuperar la Selección, imitando la fórmula que funcionaba con éxito en otras Comunidades, con la celebración de un partido internacional amistoso aprovechando el parón navideño de las competiciones oficiales.

Por fin, el 23 de diciembre de 1997, en un Sardinero que con más de 18.000 espectadores rozaba el lleno por primera vez en tiempo, la Selección Cántabra volvía a los campos, con Paco Gento, el jugador más veces laureado en la historia con la Copa de Europa de clubes, como seleccionador.

En un ambiente histórico, un elenco de estrellas de la talla de Munitis, De la Peña, I. Helguera, V. Engonga, Luis Fernández, Ceballos, Chili, Colsa, Geli, o Esteban Torre, se impuso por 3-0 a Letonia. Los goles fueron obra de Munitis e Iñaki Bollaín por partida doble. El pejinu, que hoy escribe las últimas líneas de su dilatada carrera en el Noja de la 3ª División, señalaba recientemente en el Diario Montañés que “es triste que no se le haya vuelto a dar la importancia que tiene juntar a los jugadores cántabros”. Su segundo gol quedará para la historia por su belleza: “Fue un remate bonito para una noche maravillosa”.

El capitán de aquella selección, aunque según dice él “sólo por edad (37), porque había gente muy cualificada”, fue Fernando Tocornal, que tuvo “una sensación muy especial", pues "uno es cántabro y eso se lleva en el corazón”. Vicente Engonga, de origen ecuatoguineano y nacido en Barcelona, pero criado en La Tierruca como su hermano Óscar desde que su padre viniera para jugar en el Rayo Cantabria, contestó a la convocatoria de “La Galerna del Cantábrico” sin dudarlo: “Me apetecía muchísimo; antes tuve ofertas para jugar con Cataluña y me daba rabia que Cantabria no hiciese algo parecido”. Aquella noche fue inolvidable, con “un ambiente fenomenal; lo pasamos muy bien; fue muy emotivo escuchar a toda la grada cantando 'a capella' el himno de Cantabria”. Nacido en el país centroafricano aunque también “pacido” cántabro, Álvaro Cervera fue una de las peticiones expresas de Francisco Gento, a pesar de que el elegante extremo zurdo se encontraba inactivo tras una larga lesión: “Fue muy bonito encontrarse con gente que hacía tiempo que no veías, la gente estaba muy ilusionada, muy enganchada con el equipo. Aún guardo la camiseta”. Y no es para menos, pues aquella zamarra de la marca local 'Austral' que reproducía con los colores autonómicos la Estela de Barros, se agotó enseguida de las tiendas y hoy es poco menos que una "pieza de coleccionista".

Era la noche soñada por el fútSeleic._Cntbol cántabro, con una grada repleta de lábaros y un ambiente inolvidable. Desde la peña Lábaru*Sur, hoy desaparecida, y buena parte del campo, se animó los 90 minutos. Sin embargo, en los prolegómenos del partido, tras una representación del folclore cántabro, sonaron el himno de Letonia y el himno oficial de Cantabria. Cuando parecía que iba a dar comienzo el encuentro, ante la incomprensión del público, comenzó a sonar la Marcha Real (el himno español) y buena parte de los aficionados cántabros, en especial los más jóvenes y animosos situados en la zona de Preferencia, entendiéndolo fuera de lugar, comenzaron a pitar, en una contestación que se extendió hasta ser ciertamente ensordecedora. Las caras de los representantes institucionales en el palco eran un poema, pues no esperaban una respuesta así del público cántabro. Este hecho provocó los días venideros numerosas reacciones en los medios, en las que políticos y periodistas no ocultaban el miedo a la realización de este tipo de partidos, calificándolos incluso como "nido de nacionalistas".

Aún así, el partido se desarrolló en un ambiente fenomenal y sin más incidentes. Además, el éxito de convocatoria hizo que se obtuvieran cuantiosos ingresos para financiar el fútbol base y amateur. Alberto Vilar, presidente de la FCF, lo recordaba en el Diario Montañés: “Para mí fue una ilusión enorme desde el principio hasta el fin y el fin fue que el estadio se llenó. No se me olvidará en la vida”.

Hibernando por inanición

A partir de la pitada al himno español de 1997, decayó notablemente el apoyo institucional a la Selección. En 2000 se juega un partido contra Estonia registrando una media entrada, donde además fueron baja por lesión varios de los jugadores más destacados, recayendo en Emilio Amavisca e Iván Helguera el liderazgo de aquel combinado, que cayó derrotado por 0-1 contra Estonia en una noche fría y con un partido falto del ritmo y la briega que caracteriza el fútbol cántabro.

Dos años después se le dio el golpe definitivo a la Selección Cántabra. La FCF, justificándose en el nulo apoyo institucional, no anuncia hasta el último momento que se va a celebrar el partido y baraja nombres de selecciones rivales muy poco ilusionantes. Al contrario que en años anteriores, no se hizo ningún tipo de promoción del encuentro a excepción de un centenar de carteles tamaño folio pegados la misma semana del partido en algunos establecimientos. Para colmo, no se habilitó ningún punto de venta más que las taquillas del Estadio El Sardinero de Santander, con un horario de apertura muy reducido en Navidad.

Que en buena lógica la afición no se desplazara en esas fechas hasta el Sardinero a comprar la entrada anticipada, esperando al día del partido (sólo se habían vendido 150 entradas cuando faltaban cuatro días para el partido, lo llevó a la FCF a prever una entrada de 3.000 espectadores que consideraron insuficiente), fue el detonante para la suspensión de la Selección Cántabra (que finalmente se iba a enfrentar a Macedonia)... hasta hoy.

Horas antes, cuando comienzan los rumores de suspensión, la hinchada 'Asubiu * Cántabru', que había organizado con apoyo de socios de Juventudes Verdiblancas, Concanos u Orgasmos del Besaya una fiesta y un pasacalles para crear un foco de animación en el estadio, se comprometía con la Federación a comprar varios centenares de entradas por adelantado, sin recibir siquiera contestación. La forma en que se desarrollaron los acontecimientos llevó a la hinchada antifascista cántabra a afirmar que se trataba de “una suspensión orquestada por intereses políticos”.

Para corroborar su tesis quedan los titulares de los partidos de la Selección Española en 2005 (ante Canadá) y 2008 (ante Estados Unidos) organizados por la Federación Española de Fútbol, que suponen un “agravio comparativo”. Pese a gozar de mucha más difusión y puntos de venta, se vende un número de entradas anticipadas similar al partido de la Selección Cántabra, pero lejos de suspenderse el partido, se regalan -según la SER, que cita fuentes federativas- 5.000 entradas, disputándose el encuentro “en un estadio semivacío que confirmó que la selección no engancha; sólo un gol de Xavi evitó una pitada sonora" (Diario As). La hemeroteca de esa fecha muestra al mismísimo Diario Montañés señalando en su titular que “España no es lo que era” y en el interior “Poca expectación en la llegada de la selección nacional a Cantabria. [...] O la gente está harta de fútbol después de un año de tanto Racing o es que esta selección no interesa. De otra forma no se explica que ayer apenas un centenar de personas (incluyendo aficionados, policías, periodistas, trabajadores del aeropuerto, taxistas y algún viajero), se acercase a Parayas para recibir al equipo español". Todavía no habían llegado los éxitos de la Eurocopa 2008 y el Mundial 2010, utilizados políticamente para fomentar el nacionalismo español.

Incluso, ha llegado a organizarse en 2006 un partido Racing-China, con menos de 2000 espectadores, en el que alguien se sacó una espina reproduciendo en los prolegómenos, otra vez en apariencia fuera de lugar, el himno de España.

Un ejemplo: la selección gallega de los Siareir@s

seleccin_galegaEn 2009, la Federación Gallega de Fútbol se negó a impulsar el tradicional partido navideño de su selección, por lo que fueron los propios aficionados, organizados alrededor de la hinchada Siareir@s Galeg@s, quienes, con la ayuda de Fernando Vázquez, organizaron absolutamente todo sin ayuda institucional, con resultado más que digno: un combinado gallego (mixto) de jugadores/as de 2ªB y Tercera, se enfrentó a un combinado de extranjeros que juegan en Galicia, ante más de un millar de espectadores. En el día de hoy celebrarán un año más su partido, enfrentándose a un combinado de la República Árabe Saharahui Democrática, en una jornada que también contará con un homenaje al ciclista Ezequiel Mosquera.

A nivel institucional, sólo las selecciones vasca (dirigida este año por Amorrortu) y catalana (de Johan Cruyff) se mantienen año tras año. Ambas se medirán este año al equipo de Túnez, que prepara la Copa de África 2012.

El futuro de la Seleición Cántabra cerca de su centenario

La posibilidad de que se vuelva a celebrar otro partido internacional no está cerrada. De hecho, la Federación, en las peticiones a la Consejería como posibles eventos, "siempre solicita el partido de la selección; nosotros solos no podemos sacarlo adelante: necesitamos apoyos”, afirma Vilar. Pero los sucesivos gobiernos de Cantabria, aunque el ámbito del deporte recayera en manos regionalistas, no parecen haber estado nunca por la labor.

Quique_Setien_y_Nando_YosuLa recuperación de la Selección Cántabra sería una oportunidad para que entrenadores muy queridos en el país, como Manolo Preciado o Quique Setién, pudieran tomar las riendas de un combinado no exento de calidad.

En la portería, el racinguista Mario Fernández, que este año está disputando la Copa, disputaría el puesto con el gimnástico Iván Crespo. En defensa podrían alinearse el lebaniegu Álvaro, Samuel (Ponferradina), Iván Marcano (Olympiacos) y Christian Fernández, con jugadores como Neru (Pontevedra), Picón u Osmar esperando su oportunidad. En el centro del campo podría combinarse la experiencia de Munitis, G. Colsa, Antonio Tomás (Zaragoza), Siro (Gimnástica) o Rubén Palazuelos (ex-Hearts que acaba de fichar por el Alavés), con la juventud de Julián Luque o Edu Bedia. La mediapunta quedaría para la mayor joya de la cantera cántabra, Sergio Canales, con la de la anterior hornada (Jonathan Valle) esperando su oportunidad. En punta, Mario Bermejo podría resarcirse de haberse perdido el partido de 1997 por no obtener el permiso de su club, aunque Iván Bolado (Cartagena), Juanjo (Salamanca) o Nacho (SV Ried) también podrían gozar de minutos.

Desde Asubiu * Cántabru aspiran a que “la seleición cántabra represente a nuestro país en las máximas competiciones internacionales”, pues defienden “que todos los pueblos del mundo deberían tener el derecho a verse representados deportivamente”.

Mientras tanto, tenemos que conformarnos con la participación de las selecciones inferiores en competiciones regionales de la FEF, y la de la Selección de Cantabria amateur en la Copa de las Regiones de la UEFA, en la que competimos desde 1999 sin haber conseguido clasificarnos aún para la fase final.

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Comentarios

Creo que les puede interesar

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Creo que les puede interesar esta noticia sobre un partido entre la Gimnástica y una selección de jugadores cántabros:
http://www.eldiariomontanes.es/v/20121222/deportes/segunda/partido-ante-combinado-cantabro-20121222.html

Es una pena el silencio y las

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Es una pena el silencio y las pocas ganas de trabajar de nuestros dirigentes Federativos, mientras en otras partes se hace la fiesta del fútbol y se celebra ese amistopso Navideño, en donde por cierto todos los ingresos van a parar al fútbol base, en nuestra territorial están más por la labor de acosar y sancionar a los clubes que por estos menesteres, sin duda para enmarcar.

De todos formas yo creo que habrá que esperar a las próximas elecciones a la Presidencia de la Federación, ya que de haber cambio es muy probable que podamos volver a ver a la Selección Absoluta de Cantabria, ya que el candidato por la Asociación de Clubes parece que lo llevará en su programa electoral, así que habrá que esperar aunque será muy dificil quitar de la poltrona al actual que lleva unos cómodos 24 años sin hacer nada por el fútbol cántabro.