Fallece el ídolo mundial del golf Seve Ballesteros, nace su leyenda

R.S.S. Redacción.
| 08.05.2011

SeveSeveriano nos ha dejado. El para muchos mejor deportista cántabro de la historia, falleció la madrugada del sábado en su casa de Pedreña. El mundo entero esperaba con angustia este momento desde que el viernes la familia del golfista anunciara en un comunicado el “empeoramiento severo” de su estado neurológico. Seve, que estaba ya sedado y con morfina, tuvo tiempo de despedirse de los suyos, tras una lucha contra el cáncer que comenzó cuando el 12 de octubre de 2008 se le diagnosticó un tumor cerebral.

Un chaval de pueblo codeándose con la élite

Ha muerto un paisano que forjó su destino a base de talento, entrega y carácter. Un chaval de Pedreña que pertenecía a una familia humilde que apenas contaba con un par de vacas, y que como muchos chavales del pueblo, compaginaba desde pequeño los estudios con el trabajo de caddy en el campo de golf de Pedreña para sacar algo de dinero. Sus hermanos empezaron a dedicarse profesionalmente al golf, y su tío, Ramón Sota, fue un importante jugador en la década de los 60, pero muy pronto Seve demostró que su talento iba mucho más allá.

El acceso al campo de golf para los chavales de Pedreña era sólo laboral, haciendo de caddy a los señores que desde Madrid o Santander se desplazaban a hacer unos hoyos al prestigioso campo. Cuando los vecinos del pueblo querían disfrutar del campo y jugar al golf, tenían que hacerlo a escondidas y siendo perseguidos duramente por los vigilantes. Ahí Seve ya empezó a destacar del resto y pronto comenzó su aventura profesional, cuando con 16 años debutó en el Campeonato de España.

Antes casi de empezar a hacer su nombre conocido en los circuitos internacionales, Seve se plantó con 19 años en el British Open y se hizo con el segundo puesto. Pasarían sólo tres años hasta que en 1979, con 22 años, Seve logró su primer British Open convirtiéndose en el golfista más joven del siglo XX en conseguirlo. Justo un año después, en 1980, Seve vistió su primera chaqueta verde que le coronaba como campeón del Masters de Augusta, donde nunca un jugador europeo había vencido antes. Aún ganaría otro más en 1983 y confirmaría su grandeza ganando dos British Open más, en 1984 y 1988. A pesar de ser uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, Severiano Ballesteros siempre se sintió más apreciado y querido en su tierra y en el Reino Unido, donde es toda una celebridad, que en España, donde tardo mucho en reconocérsele sus méritos, y en EEUU, país donde no llegó a sentirse cómodo con las autoridades deportivas ni suficientemente valorado por la prensa.

Fenómeno mediático y pionero

Además de los cinco majors (2 Masters de Augusta y 3 British Open), 6 Ryder Cup y un total de 94 títulos logrados, el legado de Severiano no se puede medir sólo en los trofeos que ganó. Seve supuso una revolución en el mundo del golf y fue uno de los primeros fenómenos mediáticos de este deporte. Primero en el Estado Español y luego en todo el mundo, Seve defendió que lo que hasta entonces era un deporte elitista, practicado por niños ricos y empresarios con tiempo libre, también podía ser accesible para las clases populares, como cualquier otro deporte.

Con su fuerte carácter, su juego heterodoxo y sus golpes imposibles, Ballesteros se ganó el respeto del mundo del golf y la admiración del resto, logrando que muchos aficionados ajenos al golf se interesaran por este deporte. Ni qué decir de las barreras que abrió a nivel europeo, desterrando viejos mitos sobre la limitación de los golfistas del viejo continente ante el poderío de los estadounidenses. Revolucionó un deporte anclado en el pasado y lo convirtió en espectáculo, otorgándole una dimensión global al margen de los cerrados círculos estadounidenses, británicos y australianos y, en definitiva, acercando el golf a la gente de a pie.

Triste y prematuro final

Desde que el 6 de octubre ingresara en el Hospital de La Paz de Madrid por una serie de mareos y pérdidas de consciencia, y los resultados diagnosticaran un tumor cerebral, Severiano Ballesteros inició una dura lucha contra la enfermedad. Tras cuatro operaciones y 72 días ingresado, el 9 de diciembre por fin salió y comenzó una larga rehabilitación. Tardó, pero su mejoría parecía manifiesta y sus apariciones en público así lo demostraban. Seve recibía muestras de cariño y apoyo allí donde iba, y su espíritu de lucha una vez más despertaba la admiración de la gente. Sin embargo, finalmente la enfermedad ha podido con él, y la consternación se extendió por Cantabria cuando el viernes la familia anunció que su salud había empeorado gravemente. Fue el propio Seve quien no quiso que se hiciera pública su recaída, y por eso cuando la familia decidió informar de su estado todo el mundo temió lo peor. Y así ha sido. En la madrugada del sábado, Severiano Ballesteros, el pedreñero más ilustre, uno de los mejores deportistas cántabros y golfistas de la historia, falleció a la edad de 54 años, comenzando su categoría de leyenda del deporte mundial. Descanse en paz.

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