Astillero sigue imparable y se proclama campeón cántabro de trainerillas

R.S.S. Redacción.
| 02.06.2011

Astillero_campeon_trainerillasEl pasado fin de semana tuvo lugar el Campeonato de Cantabria de Trainerillas. La regata, disputada en Castro, estuvo llena de emoción y marcada por la importancia inesperada del viento. Astillero se alzó con el título, con Castro segundo. Pedreña, tras un duro duelo contra la segunda embarcación de Castro (Castreña) quedó en cuarto lugar perdiendo así el derecho a remar en el campeonato estatal disputado la próxima semana en aguas de Vilaxoán. Triunfo para Castro en Juveniles y para Astillero en mujeres.

El domingo amaneció soleado y la ensenada de la Playa-Cotolino presentaba un aspecto inmejorable para las embarcaciones cántabras, con una fina ola que favorecía a priori a las tripulaciones con más músculo y que menos hubieran trabajado el entrenamiento en alta mar, pero el tiempo cambió. Se levantó viento de mediodía y el campo de regatas se revolvió.

Los verdaderos amantes del remo estaban de enhorabuena. La espectacularidad de la regata estaba asegurada, las embarcaciones iban a tener que demostrar sus dotes para remar con mala mar y los patrones su capacidad para coger la ola buena que les impulsara a la victoria. Es por eso que fue el largo de vuelta hacia la playa el que marcó las diferencias. Ahí se notó quienes conocían la mar, por ello Iker Gimeno fue uno de los protagonistas de la jornada. El patrón de Castro ya se exhibió dirigiendo a los juveniles de Castro, pero luego volvió a protagonizar una gran dirección en el largo de vuelta con los senior.

Sin duda el damnificado por el cambio en las condiciones climatológicas fue Pedreña. Los remeros patroneados por Borja Gómez partían como aspirantes a todo, pero finalmente fueron incapaces de entrar entre los tres primeros. Las dos embarcaciones que Pedreña puso en liza salieron por las dos primeras calles, donde tuvieron que hacer frente a las olas de salida y apenas disputados 100 metros de regata ambas ya perdían dos barcos con la proa de regata marcada desde el comienzo por Astillero.

Los azulones bogaban por la calle 4, flanqueados por las dos trainerillas castreñas. Aunque los barcos de Castro fueron los que más cómodos se encontraban en su propio campo de regatas, no fueron capaces de frenar el empuje de Astillero, que sin dar muestras de tener muy claro como afrontar el oleaje, suplieron el desconcierto con fuerza y empuje.

Sin embargo, para cuando llegaron a encarar la ciaboga, Pedreña se había recuperado y amenazaba con convertirse en el rival de Astillero. Una arriesgada maniobra de Ugaitz Mendizábal hizo pensar de los astillerenses habían guiñado, pero pronto la realidad se hizo patente y mostró a Astillero en cabeza. Durante el tercer largo Pedreña mantuvo el segundo puesto mientras Astillero ponía más distancia de por medio. A pesar de ello la emoción seguía viva porque cuando la mar está tan agitada, una buena empopada puede recortar muchos segundos. Fue en el último largo de vuelta cuando Castro empezó a volar. El barco gobernado por Iker Jimeno recortó los tiempos e incluso llegó a acercarse a Astillero. Al final, la batalla más dura la protagonizaron Pedreña y Castreña, luchando por un tercer puesto que tenía el premio de la clasificación para el campeonato estatal. La cruz fue para Pedreña, que no podrá participar en una regata que favorecía mejor sus cualidades al disputarse en ría.

Triunfo de Castro en Juveniles y de Astillero en féminas

Como se ha dicho, Castro se impuso brillantemente en la categoría de Juveniles con Iker Gimeno en la popa. Castro bogó por la baliza dos, Astillero por la tres y San Pantaleón por la cuatro. Si bien Astillero fue proa de regata durante el primer largo, los rojillos se impusieron en el segundo y no pararon de meter segundos a sus rivales, con una diferencia final de 21 segundos sobre Astillero y de casi dos minutos sobre San Pantaleón.

Las chicas de Astillero no tenían rival y remaron en la tanda de los juveniles masculinos, quedando por delante de los chicos de San Pantaleón.