Los trabajadores de 'La voz de la calle' se encierran en la redacción

Redacción
| 20.04.2011

lavozdelacalle_5La asamblea de trabajadores de 'La Voz de la Calle' lleva más de una semana negociando con la empresa una salida digna a la situación creada tras el anuncio del pasado 5 de abril de que se cancelaba la salida del periódico. Tras haber llegado a un acuerdo verbal de mínimos con los representantes de la familia de Teodulfo Lagunero, principal inversor y Presidente del Club de Amigos de La República, en el momento de la firma, según denuncia la asamblea de trabajadores del medio, "la empresa ha incumplido su parte", por lo que han organizado un encierro en la redacción a modo de protesta.

El acuerdo verbal alcanzado el pasado jueves incluía la liquidación de todos los salarios pendientes y las partes proporcionales de las pagas extras y las vacaciones. Además, se pagarían dos salarios íntegros a cada trabajador como indemnización. La asamblea ratificó ayer este acuerdo. Hoy, en el momento de la firma individual de estas condiciones, la propuesta de la empresa, transmitida  por su abogado, se ha rebajado sustancialmente, hasta los dos meses de salarios incluyendo la liquidación.

Después de haber trabajado en la puesta en marcha de este proyecto durante periodos que van de los siete días a los dos meses según cada caso individual, y sin haber firmado en ningún momento contrato alguno, todos los trabajadores fueron  despedidos con la vaga justificación de “dificultades económicas insalvables”.

Los más de 40 trabajadores afirman en su comunicado haber sido "víctimas de un proyecto que nació con una absoluta falta de previsión", en el que entraron "sabiendo el riesgo que comporta lanzar una publicación así en los tiempos que corren, pero movidos por una ilusión y una vocación periodística imparables". La primera de las muchas excusas que les dio la dirección del periódico  para privarles de un contrato fue: “Así la empresa sortea el gasto de cotización a la Seguridad Social”.

La dirección garantizó reiteradamente que el proyecto partía con un presupuesto que garantizaba un año de vida y por tanto, de empleo. Muchos periodistas dejaron sus trabajos en otros medios para embarcarse en este proyecto que, según la asamblea, “ha resultado un fraude”.

Según un portavoz de la asamblea, "ni la manera en que  fueron despedidos, ni en la que fueron contratados se atienen a la más mínima legalidad, contradicen de plano el Estatuto de los Trabajadores y desmontan  cualquiera de los logros sociales alcanzados por la izquierda en los últimos 30 años”" Añaden que "una familia de izquierdas, y en concreto Teodulfo Lagunero" ha tratado a su personal  "en la peor tradición neoliberal, sin contrato, sin Seguridad Social y con un absoluto desprecio hacia la figura del  trabajador".

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