Oscar López Rivera, "el Mandela americano"

Daniel L.
| 25.09.2014

El pasado martes a la salida de la Cumbre sobre el Cambio Climático algunos periodistas preguntaron al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, sobre cuestiones relativas a los derechos humanos y a la posible existencia de presos políticos en Venezuela. Tras hacer una defensa de la democracia Venezolana y sus avances en materia de derechos humanos, el presidente señaló la hipocresía de ciertos medios de comunicación en lo que a presos políticos se refiere. Puso como ejemplo que apenas ningún medio se hace eco del caso de Oscar López Rivera, preso desde hace 33 años en EEUU y al que Maduro denominó como “el Mandela latinoamericano”.

Pero ¿quién es Oscar López Rivera?

Nacido en 1943 en San Sebastían (Puerto Rico), Oscar emigró a Chicago con 14 años y a su mayoría de edad fue reclutado y enviado a combatir a la Guerra de Vietnam. A su regreso tomó conciencia de la situación de pobreza, exclusión social y racismo que vivía la comunidad puertorriqueña residente en EEUU, convirtiéndose en activista a favor de los derechos sociales y culturales de su comunidad. En este sentido destaca su apoyo a la creación del Instituto Pedro Albizu Campos en Chicago.

Posteriormente ingresó en el FALN (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional), un grupo armado revolucionario que luchaba por la independencia de Puerto Rico. Fue detenido en 1981 y condenado a 70 años de prisión bajo la acusación de "conspiración sediciosa para derrocar al gobierno de los EEUU", si bien no se le imputó directamente ningún delito de sangre. Aunque en 1999 el presidente Clintón le ofreció el indulto, López Rivera se negó a aceptarlo mientras no se aplicara a la totalidad de los presos políticos puertorriqueños.

No se trata de un caso aislado 

El caso tiene cierto paralelismo con el del activista indígena Leonard Peltier que lleva actualmente 38 años encarcelado en otra prisión de los EEUU. También con la situación de Mumia Abu Jamal, a quien tras serle conmutada la pena de muerte por la de cadena perpetua cumple este año 33 en prisión. 

Tres activistas, un puertorriqueño, un indígena americano y un afroamericano que superan las tres décadas de encarcelamiento y que no son sino un ejemplo palpable de lo que significa la justifica estadounidense para las minorías que luchan por su emancipación.