El Gobierno Español realiza una enmienda a la totalidad de la legislación ambiental

Adrián Gómez. Redacción.
| 14.02.2012

arias_caeteEl ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, anunció que iba a revisar y modificar todos los pilares de la anterior legislación ambiental en la sesión del Congreso del miércoles 1 de Febrero. Cañete había afirmado en su toma de posesión que no conocía a fondo la materia ambiental y que esta le iba a requerir “mucho esfuerzo”. Aún así, no ha sido mucho el tiempo que ha necesitado para anunciar 66 medidas que el Gobierno realizará en su legislatura.

El ministro habló de este vuelco a la legislación medioambiental ante la Comisión de Agricultura del Congreso de forma rápida y atropellada, ofreciendo abundantes datos y criticando “la herencia recibida” por parte del anterior Gobierno. Su discurso, que duró aproximadamente tres horas, fue interrumpido debido a su velocidad por el portavoz de UPyD, Toni Cantó, quien admitió haberse "perdido" varias propuestas.

Muchos de los cambios realizados por Cañete no figuraban en el programa electoral del PP. Las principales leyes modificadas han sido las de Costas, de Calidad del Aire, de Evaluación de Impacto Ambiental, de Desarrollo Sostenible del Medio Rural y de Patrimonio Natural y Biodiversidad, además de anunciar el nuevo Plan Hidrológico Nacional.

Ley de Aguas y trasvases

Uno de las reformas más importantes que realizará el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente será en la Ley de Aguas. Ésta consistirá en bajar de rango a las confederaciones hidrográficas, cediéndole el poder directamente a Madrid (proceso ya iniciado por el Gobierno del PSOE) con el objetivo de deshacer la problemática transferencia de competencias de la cuenca del Guadalquivir a Andalucía.

Durante la explicación del nuevo Plan Hidrológico Nacional, que tiene como objetivo “garantizar el suministro de agua de una manera integral y solidaria en todo el territorio nacional”, Cañete evitó utilizar la palabra “trasvase”. A pesar de esto, sí habló de “crear nuevas infraestructuras” para “incrementar los caudales en zonas con déficit hídrico”. Tras el turno de la oposición, el ministro de Agricultura y Medio Ambiente se vio obligado a usar la palabra maldita y a defender los trasvases como medida de reutilización de las aguas excedentes de forma solidaria.

Manuel Tomás, portavoz de la Plataforma en Defensa del Ebro declaró a la agencia Efe que ante esta política “claramente trasvasista” no dudarán en movilizar a la gente y tomar las calles para protestar.

Otro punto revisado por el nuevo ministerio ha sido el plan de desaladoras del Gobierno de Zapatero. De las 51 que se había previsto construir, solo 17 se encuentran en funcionamiento y 15 en construcción, produciendo únicamente el “16,45% de su capacidad”. Cañete dijo que los altos costes de esta agua han convertido a estas instalaciones en una red de seguridad para las sequías y que, sumando los 1.664 millones de euros ya invertidos en este proyecto, los gastos totales del plan de desalación de Zapatero ascenderían a 2.416 millones.

De todo este repaso a la Ley de Aguas, no se libra el Plan Especial del Alto Guadiana establecido por el Gobierno anterior, que consiguió regularizar y recuperar el acuífero de las Tablas de Daimiel. Con esto, se consiguió legalizar 4.000 pozos y lograr, con ayuda de las lluvias, que el déficit hídrico del acuífero pasara de 3.000 hectómetros cúbicos a 1.000. Ahora, con el nuevo Gobierno, este proyecto queda en suspense a la espera de la revisión.

Actividades “no perjudiciales” en el litoral

El nuevo ministro de Agricultura y Medio Ambiente ha cargado también contra la Ley de Costas, afirmando que “frenar la actividad económica no garantiza su conservación”. Explicó que iba a realizar una profunda revisión de estas leyes con la intención de alargar las concesiones de uso en dominio público (que caducaban en 2018) y “compatibilizar la protección del litoral con el desarrollo de actividades económicas no perjudiciales”. Con esto, pretende desafectar las costas del dominio público para que pasen a manos privadas.

Ante las críticas de Leire Pajín, portavoz de Medio Ambiente del PSOE, el ministro le recordó el caso del hotel El Algarrobico (un edificio enorme construido en una playa almeriense). “Yo Algarrobicos no sé hacer, ni los pienso hacer”, espetó a la ex Ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Greenpeace afirmó que Cañete está abriendo las puertas a nuevos proyectos urbanísticos que solo conseguirán continuar degradando los paisajes costeros. Juan Carlos del Olmo, de World Wildlife Fund for Nature España, denunció a su vez que si un terreno en el litoral está degradado, la ley “obliga a restaurarlo, no a desafectarlo, que es desvincularlo de su uso público”. Desde la organización WWF, del Olmo nos contó que ven con muchísimo miedo estas reformas, ya que “si se desafecta un terreno de dominio público el siguiente paso es privatizarlo”.

El ministro no apoya la reducción de CO2

Miguel Arias Cañete habló también de las declaraciones que hizo el anterior Gobierno sobre el cambio climático (reducir sus emisiones un 30%). En este tema, Cañete fue tajante: “No vamos a asumir compromisos que no pueda cumplir nuestro país”. Criticó que el Gobierno de Zapatero no ha reducido nada las emisiones de CO2 de los transportes, viviendas y residuos, y que como consecuencia, el Estado español se está gastando más de 500 millones de euros en comprar derechos de emisión a otros países. Ante la réplica de la oposición, Cañete respondió que no puede prometer una reducción del 30% si ni siquiera cumple el 15% y está constantemente comprando derechos de emisión.

La única solución que el nuevo ministro ofreció, fue la de potenciar el papel de los bosques como sumideros de CO2. Esta declaración no tranquilizó en exceso a los opositores, pues algo parecido ofrecía Rajoy en 2004, prometiendo plantar 800 millones de árboles si ganaba las elecciones. Promesa que rebajó a 500 millones en 2008 y quedó en el olvido en 2011.

Contaminación en las urbes

El terremoto de reformas llega también a la Ley de Calidad del Aire, pues Cañete está dispuesto a restringir el tráfico en grandes ciudades en caso de contaminación muy grave. Ecologistas en Acción dijeron que estos llamados por Cañete “objetivos realistas” suenan más bien a “retrasar su cumplimiento”, pues no hay que olvidar que la ciudad que sufre el caso más grave de contaminación del Estado es Madrid, ciudad gobernada desde 1995 por el PP.

Vuelta a la España de los años 70

El partido político EQUO no ha tardado en reaccionar ante esta intensa revisión y modificación de la legislación medioambiental. “Las declaraciones de Cañete nos devuelven a la España de los años 70”, declaró su portavoz Juan López de Uralde añadiendo que nos encontramos ante un auténtico crimen ecológico “disfrazado de racionalidad”.

EQUO opina que el objetivo del Gobierno es eliminar cualquier compromiso con la reducción de CO2 y relajar la protección del litoral para “continuar destruyendo nuestras costas para beneficio de unos pocos”. Además, López de Uralde ha recordado la situación de extrema gravedad que sufre Madrid, ya que su aire no cumple con las normativas de seguridad europeas. Por último, el portavoz de EQUO ha criticado las intenciones de Cañete de regresar a las políticas trasvasistas que afectan de forma notable al medio ambiente y a sus recursos.

 

[Imagen extraída de losgenoveses.net]

Territorio: 

Comentarios