El Gobierno español del PP recorta también en mesas electorales para promover la abstención y afianzar el bipartidismo

Marcos M.R.
| 07.05.2014

Hace unos días el Gobierno español del PP ordenó a las delegaciones territoriales del Censo Electoral la eliminación de miles de mesas y colegios electorales en todo el Estado de cara a las elecciones europeas del 25 de mayo. Esta medida supone la supresión de una de cada tres urnas electorales en cada municipio, provincia y comunidad autónoma. En Cantabria, esta medida se plasmará en la eliminación de 45 mesas electorales.

Este recorte, que se suma a la larga lista de destrucción de los derechos sociales y laborales llevada a cabo por el ejecutivo de Mariano Rajoy, ha sido justificada por éste basándose en dos razones: reducción del gasto en el proceso electoral y previsión de una baja participación en las elecciones europeas.

Las justificaciones pierden peso al ser contrastadas con los datos. En Cantabria la reducción del gasto ascendería a la cifra de 9.000 € aproximadamente, una cantidad nimia en comparación con el dinero despilfarrado por los Gobiernos del PP en todo tipo de proyectos faraónicos o campañas de marketing.

En cuanto a la previsión de una baja participación, parece claro que esta medida tomada por el gobierno del PP tiene como principal objetivo agudizar aún más el previsible alto porcentaje de abstención para estas elecciones, lo que dice poco en favor del aprecio por la democracia del gobierno.

Una de las consecuencias de la reducción del número de mesas electorales que más afectará a Cantabria será la discriminación del mundo rural con respecto al urbano. Muchas personas residentes en pequeños pueblos y mal comunicados se verán obligadas a realizar desplazamientos muy largos para ir a votar, lo que se verá traducido en un descenso de la participación de los habitantes de estas poblaciones.

Por otra parte, también se pretende que la gente en general, incluyendo así mismo a los habitantes de las ciudades o de pueblos bien comunicados, no acuda a votar para que la abstención crezca, ya que ésta favorece a los partidos mayoritarios: PP y PSOE. Éstos han votado lo mismo en el 73 por ciento de las ocasiones durante la última legislatura europea. En muchas de esas ocasiones, adoptando medidas en un sentido desfavorable para las clases populares de los pueblos de Europa.

Además y por último, esta medida hay que enmarcarla en un momento en el que los Estados miembros de la UE ceden cada vez más competencias a las diferentes instituciones europeas, incluyendo el Parlamento Europeo que, a partir de estas elecciones, ganará en atribuciones legislativas.

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