El PSOE, entre el federalismo y el centralismo

Daniel L.
| 12.04.2014

En el año 2003, la plana mayor del PSOE se reunía en la costa occidental cántabra para firmar el llamado “Pacto de Santillana”, un documento de política territorial. En él, se comprometían entre otras cosas a convertir el Senado en una cámara de representación territorial. En 2013 elaboran un nuevo texto en Granada con pocas diferencias con el anterior, dando forma a la idea de federalismo en un intento de lograr el consenso con el PSC. Si el “Pacto de Santillana” no tuvo ninguna aplicación tras su llegada al gobierno en el año 2004, en el caso del nuevo pacto de Granada aún se desconoce en que consiste exactamente la propuesta federal del PSOE y como afectaría a las diferentes CCAA.

Lo que si parece tener claro esta formación política es su negativa a reconocer el derecho de autodeterminación, tal y como dejó claro hace pocos días su líder Alfredo Perez Rubalcaba en el debate acerca de la consulta catalana en el Congreso. Allí aseguró que "El derecho de autodeterminación es la inestabilidad permanente, por eso no figura en ninguna Constitución" y que "Lo que no cabe en la Constitución es preguntar a unos pocos sobre algo que afecta a todos". También hizo hincapié en la propuesta federalista y aseguró que "Hay millones de españoles que creen en una España federal, que no creen en el inmovilismo ni en una España separada". 

El modelo re-centralizador de Miguel Sebastian

En este contexto ha resultado ciertamente llamativas las recientes declaraciones de Miguel Sebastián ex ministro del anterior gobierno del PSOE, que aseguró en un conocido programa de TV que si por él fuera se suprimirían todas las comunidades autónomas con la salvedad de Galicia, Cataluña y País Vasco, a las que se ha referido como “autonomías históricas”. El exministro parece olvidar que al igual que las arriba mencionadas otras comunidades autónomas como Andalucía, Aragón, Valencia, Baleares o Canarias también están consideradas nacionalidades históricas en sus respectivos estatutos. Con respecto al caso de Cantabria lo cierto es que el estatuto de autonomía de 1982 reconoce a nuestra tierra como una “Comunidad histórica” aunque parece ser que no lo suficientemente “histórica” como para merecer el autogobierno, a juzgar por la opinión del exministro. 

Disminuyen los partidarios del centralismo

Aunque este discurso centralizador parece haber calado en un sector de la población, lo cierto es que el número de partidarios de suprimir las autonomías se ha ido reduciendo progresivamente a lo largo de este año. Así lo revela una encuesta del CIS realizada en el mes de marzo, que indica que los partidarios del centralismo han pasado del 21% al 18,6% marcando su menor porcentaje desde que en 2012 se incluyera esta pregunta en los Barómetros de opinión. Los partidarios de mantener el statu quo actual son la mayoría, un 33,4%, mientras que los partidarios de aumentar las competencias de las CCAA serían un 11,9% y los encuestados favorables a la autodeterminación se sitúan en un 9,5%, manteniendo la misma tendencia que en meses anteriores. 

Territorio: