Denunciemos, construyamos, transformemos: seamos pueblo unido

Diegu San Gabriel López
| 06.05.2014

Recuerdo que cuando más desinformado y engañado me sentía con los medios de comunicación surgió la red de periodistas independientes Indymedia bajo la consigna que plasmaría Jello Biafra: "Don't hate the media; become the media" ("No odies a los medios; transfórmate en medio de comunicación"). Aquello sentó las bases de un movimiento amplio hoy generalizado de medios alternativos y “periodismo ciudadano”.

Recuerdo recibir correos de colectivos ecologistas en la línea del movimiento Coastwatch, dar un paseuco hasta la playa con la bici, documentar los residuos aparecidos en la arena y transmitirlos al momento para que junto al informe de otros colaboradores se denunciara con datos contrastados una nueva tropelía en el litoral cántabro.

Recuerdo con gran emotividad aquel verano de 2011 con la gente en las plazas conquistando el epicentro del debate político. Son escenas de situaciones en las que el pueblo, harto, denunció la situación que vivía, y fue capaz también de construir por sí mismo herramientas que le permitieron transformar su realidad. Ese es el gran reto ahora y el motivo de la puesta en marcha de la Red Cántabra de Defensores/as del Común.

Y me sitúo en nuestra realidad actual, con un Régimen infestado de corrupción e incapacidad, cada vez más despiadado y deslegitimado. Somos tan conscientes de que ha llegado el momento de pasar de la indignación a la acción, como de que no estamos inventando la pólvora. Ya hace mucho que colectivos honestos vienen trabajando estrategias de unidad popular y acción directa. Nuevas tácticas de comunicación y participación como las de la Asamblea contra el fracking o la PAH, haciendo trabajo serio desde la base, han obtenido importantes victorias y demostrado que “sí se puede”. La necesidad y a la vez oportunidad es generalizar esos encuentros con la gente, ese apoyo mutuo y esas movilizaciones solidarias, esa autodefensa popular, a tantas causas que lo merecen. Que no constituyan victorias esporádicas en un contexto generalizado de retrocesos, sino un referente para darle por completo la vuelta a la tortilla.

Unid@s y coordinad@s por encima de siglas pero con el apoyo de los colectivos sociales honestos, podemos ser un referente a la hora de denunciar abusos laborales o agresiones medioambientales, tejer un movimiento que ayude a frenar a los camiones del fracking o los desahucios, construir alternativas populares a sus mercados o fiestas, etc.

Las posibilidades de esa Red son todas si participamos aportando cada un@ lo mejor de sí con honestidad. Damos el primer paso mañana a las 20 horas en la Librería La Vorágine (C/ Cisneros 15) de Santander. Ojalá consigamos confluir por fin los defensores de tantas causas justas, porque el pueblo vencido jamás estuvo unido.

Territorio: