Movimiento indignado (II): El distrito electoral único español no es más democrático

Diegu San Gabriel
| 28.05.2011

En los últimos días el movimiento indignado se está empleando en dotarse de unos mínimos. Ante esta cuestión se perciben dos sectores, uno que quiere limitarse a la cuestión político-electoral “que es lo que nos une”, y otro que reclama cambios más amplios y recuerda que “no sólo se salió a la calle para cambiar la ley electoral, se salió a la calle también contra los poderes económicos”.

De cualquier forma, todos los días andan difundiéndose listas y propuestas de mínimos, prácticamente en exclusiva fotocopiadas de Madrid, donde me llama la atención lo que el otro día un compañero denominaba “un punto básico que tod@s podemos asumir, porque si no, apaga y vámonos”, referido a lo que Rosa Díez denomina “que todos los votos de ciudadanos españoles valgan lo mismo, independientemente de la región desde la que voten”. La cita a quien lidera UPyD (por cierto, con graves carencias de democracia interna) no es baladí, porque la única diferencia entre algunos planteamientos de mínimos y el programa del partido para el que pedía el voto Ynestrillas es que aún no se han decidido a ponerle un fondo magenta. Riesgos de un movimiento tan amplio y con un alto índice de asunción del pensamiento dominante, imagino.

Desde el nacimiento de las “democracias” liberales representativas europeas hubo debate respecto al distrito electoral, entre quienes defendían distritos “comarcales” para facilitar el contacto y el conocimiento del candidato con los electores y quienes defendían distritos más amplios para evitar las redes caciquiles. Finalmente se optó por unos distritos más amplios, que en el Estado Español, siguiendo el modelo francés, es el de las provincias. Se entendía que eran de un tamaño idóneo para superar el caciquismo pero que a su vez permitía la cercanía del candidato con la población.

También ha habido quién optó por un distrito único, concretamente 9 estados del mundo, que sin duda destacan por su pedigrí democrático, juzguen ustedes mismos: Israel, Perú, Bulgaria, Eslovaquia, Guyana, Liberia, Moldavia, Namibia y Sierra Leona. En estos países, el distrito único ha producido un proceso centralizador no sólo en la economía sino también en la política: los candidatos pertenecen a grandes familias aristocráticas que pueden permitirse campañas masivas de ámbito estatal, los partidos centralizan sus listas impidiendo que las estructuras locales participen en su composición, la representación se retroalimenta con la población y se polariza aún más la demografía en las grandes urbes, etc.

Pero es que los mínimos inducidos van difundiéndose con esa velocidad que sólo da internet, y te encuentras incluso al típico regionalista o nacionalista cántabro cuya máxima proclama política durante años ha sido mendigar mega infraestructuras a la capital del Reino al grito de “Cantabria está olvidada por Madrid”, haciéndose eco de unos mínimos en los que el primer punto es el distrito único español. “Pues si ahora está olvidada, imagínate cuando tenga la misma representación Cantabria que un par de localidades del extrarradio madrileño, tochu”. Conste que quien escribe estas líneas no plantea las normas electorales en clave egoísta, pero sí hay que ser conscientes de que si actualmente en el Reino de España hay un auténtico drama de desequilibrio territorial, masificación urbana y despoblamiento del medio rural, eliminar los distritos provinciales lo multiplicaría exponencialmente, hasta el punto de pasar del “Teruel Existe” o “Soria Ya”, a “en Palencia también queremos luz y agua” o “Plataforma para poder llegar a Ourense por carretera”.

En definitiva, paradojas de la vida, todos aquellos españoles que, basados en los mitos de la derecha mediática, ven en el distrito único la manera de acabar con la fuerza de los partidos regionalistas y soberanistas (en realidad los más beneficiados son PP y PSOE; mientras ERC, BNG o CHA salen también perjudicados), proponen una reforma electoral que lo primero que provocaría es un auge de las posturas secesionistas en Ceuta y Melilla. Y lo segundo, el surgimiento de partidos "localistas" en las grandes urbes.

Y todos aquellos admiradores del modelo islandés, de exportar en coherencia su principio de “distrito único” a las elecciones al Parlamento Europeo, conseguirían impedir de facto la incorporación de esta isla rebelde a la UE, donde imagino que aspiren a tener algo más de representación que la que su población (similar a la de la Bahía de Santander) les otorga.

Además, quienes plantean la equiparación “del voto de un madrileño con el de un turolense”, olvidan que en un Estado regional como el español (e incluso en otros más centralistas como el francés, esto es común al 99% de “democracias”) los políticos no sólo representan a los individuos, sino también a los colectivos y los territorios. Obviamente, aunque sumen la misma población, el territorio de Cantabria requiere de más representación que los de los municipios de Getafe-Leganés-Alcorcón, en tanto en cuanto requiere de más inversiones y más gestión.

En Barcelona me consta que esta propuesta ya ha sido desestimada. Algunas voces más responsables proponen otras alternativas, como que los distritos pasen a las comunidades autónomas y se haga un sistema mixto de representación territorial y circunscripción única.

En todo caso, me parece un tremendo error incluir en unos mínimos una cuestión tan polémica y que no supone un avance democrático claro. Será por normas antidemocráticas obvias a superar, en la Cantabria del S. XXI donde al PP ha recibido cada escaño por 7.800 votos y un partido se ha quedado fuera del Parlamento con más de 11.000, donde disuelven por ley los últimos concejos abiertos, donde no hay sistema a doble vuelta (ese antídoto al "voto útil" olvidado en las reivindicaciones), donde los políticos gozan de privilegios y los corruptos de impunidad, donde no hay separación de poderes y donde no nos dejan someter a referendo popular cuestiones de la trascendencia del TAV, el Plan Bolonia o nuestro Estatuto de Autonomía.

Sobre todo, da que pensar acerca de si una reforma electoral en los términos nimios, digo... mínimos en que algunos la están planteando modificaría sustancialmente los resultados electorales y sobre todo nuestras vidas. Da que pensar acerca de si será posible una verdadera democracia en las instituciones hasta que no se hayan superado los principales mecanismos de dominación no sólo políticos, sino también sociales, económicos, culturales o militares.

Territorio: 

Comentarios

Cuidado con la trampa, porque

+1
0
-1
Cuidado con la trampa, porque quienes han disuelto los últimos concejos son la cámara que pretendes elegir por distrito único. ¿Qué recursos económicos y humanos van a aportar a los territorios menos poblados y las entidades comarcales y concejiles? Ninguno.

Los representantes políticos no sólo gobiernan sobre las personas, también sobre los territorios. El sistema actual, que también en eso es mejorable, es mixto (población+territorialidad).

El problema dependentista del pueblo cántabro es ya otro tema; a mí también me resulta lamentable ver al provinciano PRC "irse a Madrid" a "defender la unidad de España" y a "que no se oíga la voz de los nacionalistas", pero es que un distrito único supondría prácticamente renunciar a tener una representación de Cantabria no-sucursalista.

La representatividad y

+1
0
-1
La representatividad y expresión del mundo rural es un problema que se puede resolver recuperando las comarcas (por supuesto que los concejos tamién) y dotándolas de rango político y capacidad de gestión suficientes.

No, no creo que voten los territorios, los territorios no piensan (aunque algunos tengan cierta mentalidad colectiva), piensan y eligen las personas.
Ya vemos para lo que sirven las circunscripciones provinciales actuales (véase Soria) para no hacer campaña y que los candidatos no los conozca nadie (Salvo raras excepciones) y estén impuestos desde Madrid.

El problema no lo tienen los 600.000 cántabros que podrían ser un barrio de Madrid. El problema es cómo piensa la mayoría social de este país. Ya podía asemejarse más a Gipuzkoa ó a Barcelona que a un barrio fach-obrero de Madrid, pero la realidad que tenemos en Cantabria es la que es.

Tal y como yo lo veo, los

+1
0
-1
Tal y como yo lo veo, los puntos del consenso de mínimos son reformas concretas que podrían hacerse "pasado mañana" y que mejorarían sustancialmente la flotabilidad de este barco que hace aguas que es España. Y después, cuando la ley electoral no fomente el bipartidismo, cuando los políticos corruptos no se puedan presentar a las elecciones y cuando los privilegios de los políticos se hayan recortado drásticamente, nos pondremos a discutir sobre la eliminación del senado, el Sahara, la sostenibilidad ecológica, el paro, la alienación del obrero en el sistema capitalista, el consumismo como motor del mundo, la bicicleta como medio de transporte, la separación Iglesia-Estado, la separación de poderes, la lucha contra los paraísos fiscales, la tasa Tobin, el fraude fiscal, el cambio climático y las mil y una cosas, todas ellas importantísimas y muy dignas de atención, que ahora nos aturullan y nos impiden concentrar nuestras energías (que son finitas, y cada vez más) en pocos objetivos pero unificantes.

va a ser decisivo para el

+1
0
-1
va a ser decisivo para el porvenir del movimiento,que en vez de quedarse en la superficie,se aborden cuestiones-paro masivo,nulo derecho a la vivienda,poder de la banca,realidad laboral-que podriamos denonominar socio-economicas o con contenido de clase.Tambien da que pensar que un movimiento que se insiste en considerar apartidista y asindical,se de mucho realce a una propuesta,tan defendida por una fuerza cripto-fascista cual upd.TAmbien otro rasgo ideologico observable en caras del movimiento,dejando aparte su reformismo-que ya ha sido debatido-,es su profundo españolismo,ayer en un taller sobre sistemas electorales,el ponente no dejo de hablar de regiones para hablar de las naciones y paises existentes en el estado español,ademas de una insistencia en el uso del termino 'español'que nos rechina a algunos de los presentes,que no nos idetificamos para nada,por lo menos con esta españa

Por cierto, y que hay de la

+1
0
-1
Por cierto, y que hay de la fusión de municipios, porque uno de los males del Estado es la gran cantidad de ellos que hay. ¿Cuantos concejales hay en total?.Si contamos una media de 15 por cada uno, en total nos da unos 120.000, entre ello 8.000 alcaldes.
Pero los grandes partidos no estarán por la labor de reducir el número de municipios, porque al mismo tiempo reducirían el número de sus concejales y alcaldes, y claro, los aparatos del partido están tan llenos de gente afiliada, que como iban a dar de comer a tantos afiliados.

¡Siempre plegándose y

+1
0
-1
¡Siempre plegándose y esperando a ver que es lo que se decide desde Madrid!. ¡Que provincianos!.
En fin, lo del distrito por CC.AA, está bien. No hay más que pensar que Castilla y León tiene 9 provincias y cada una de ellas ya toca a dos por ser circunscripción electoral, total 18, no tiene tantos por población, lo que si sobredimensiona a esta Comunidad.
Luego, un distrito único con todos los restos de los votos.

En rialidá Cantabria nu está

+1
0
-1
En rialidá Cantabria nu está sobridimensionáa. Tieni la representación que li correspondi por habitantis, y el restu cumunidáis igual. Es una falacia dicir q'un votu vali más u menus sigún "región". Estu es mui típicu de l'españulismu, derviá-l'atinción de las causas verdaeras. Tinía un estudiu sobri sistemas eleutoralis ondi lus más beneficiáus eran PP-PSOE, y lus prejudicáus lus partíus nacionalistas y endependentistas, aparti de IU y UPyD. Peru en toa manera la genti debi pensar que por norma general enus distritus únicus, aparti de diluí-si territorius cumu Cantabria (si vei muchu enas Uropeas ondi a vecis a PP-PSOE lis dá por meter unu de Cantabria nel puestu ventitantus. Por ciertu pudría emplantillá-si distritus autonómicus pa las Uropeas cumu hacin en Francia) si sueli poner unus topis, que nel estáu español son, a más, dun mínimu del 3%. Aparti de cargá-si a tolus partíus nacionalistas, soberanistas, regionalistas, si cargan a muchus partíus chicus y a Cumunidáis autónomas enteras que quedan descluídas, cumu Cantabria, Asturias, La Rioja... que nu allegan al 3% l'eleutoráu.

Distritu por comunidáis autónomas no lu veu mal. Pa mí que sería más justu, facilita l'acesu a partíus más chicus y si caltieni la representación territorial. Dispués otras cosas tipu votu a lus 16 añus tamén estarían bien. Lu que nu veu tan claru é-lu de las listas abiertas. Vistu cúmu furrulan las eleicionis pal senáu pa mí que l'ùnicu q'harían siría enrobrecé-las mayurías del PP u PSOE (u el partíu mayoritariu de turnu nesa zona)

Peru en toa manera nu sé, nu mi paici ni de lejus lu más problemáticu cumu que la muvición si centri n'esu, sobri too vistu cúmu pué'l poder manipular, hacer suya esa reclamación, prustituí-la y gastá-la p'hacer una cosa más reaicionaria.